La innovación educativa, implementada en un colegio subvencionado de La Granja, surgió a partir de un diagnóstico que evidenció escasos espacios de reflexión docente sobre evaluación. El proyecto buscó fortalecer las prácticas evaluativas mediante estrategias de reflexión y acompañamiento docente orientadas a la evaluación formativa. Los resultados mostraron que las docentes incorporaron nuevos aprendizajes y estrategias evaluativas, proyectándose la creación de clínicas de evaluación formativa en el establecimiento.