La innovación educativa buscó fortalecer la autorregulación del aprendizaje en estudiantes de 1° y 2° básico mediante instrumentos de autoevaluación en las asignaturas de Lenguaje e Historia. A partir de un diagnóstico institucional, se desarrollaron talleres teórico-prácticos dirigidos a docentes para diseñar e implementar estrategias de evaluación formativa. Los resultados evidenciaron efectos positivos en el aprendizaje estudiantil y en las prácticas pedagógicas del primer ciclo.