Esta innovación educativa tuvo como propósito fortalecer el rol de los profesores jefes mediante la implementación de ciclos reflexivos orientados al análisis de situaciones problemáticas de su práctica. La propuesta incorporó espacios grupales de reflexión y el desarrollo de habilidades socioemocionales para apoyar la búsqueda de soluciones y fortalecer la labor formativa. Asimismo, buscó promover el uso de estas habilidades en el trabajo con estudiantes.