Departamento de Educación celebró a sus nuevas y nuevos profesionales en ceremonia de titulación

La jornada reunió a estudiantes, familias, académicas, académicos y representantes de la comunidad universitaria en el Aula Magna de la Universidad de Santiago de Chile, en una ceremonia que puso en valor el compromiso con la educación pública y la formación integral.
10 de Septiembre de 2026

El pasado 4 de septiembre, el Departamento de Educación de la Universidad de Santiago de Chile realizó su ceremonia de titulación y graduación, instancia en la que estudiantes de distintas trayectorias formativas recibieron sus títulos y grados, acompañados por sus familias, académicas, académicos y miembros de la comunidad universitaria.
La ceremonia, realizada a las 16:00 horas en el Aula Magna de la Universidad, marcó el cierre de una etapa de formación y el inicio de nuevos desafíos profesionales para quienes egresaron de Pedagogía en Educación General Básica, del Programa Especial de Profesor de Educación Técnico Profesional y de los programas de Magíster en Educación, mención Currículum y Evaluación, y de Magíster en Gestión y Liderazgo Educacional.
Durante su discurso, la directora del Departamento de Educación, Dra. Lorena López Fernández, destacó el carácter significativo de esta instancia para la comunidad del Departamento, relevando el esfuerzo colectivo que existe detrás de cada trayectoria formativa.
“Hoy celebramos la culminación de años de estudio, esfuerzo, preguntas, lecturas, prácticas, conversaciones y aprendizajes”.
En este sentido, la directora subrayó que la ceremonia representa también el comienzo de una nueva etapa, en la que los conocimientos y experiencias adquiridas durante la formación podrán ponerse al servicio de las personas, las comunidades educativas y el país.

Una formación vinculada a la historia y al compromiso público
Uno de los ejes centrales del discurso fue la identidad histórica de la Universidad de Santiago de Chile y su vínculo con la formación en educación. La directora destacó la herencia de instituciones como la Escuela de Artes y Oficios, el Instituto Pedagógico Técnico y la tradición normalista, que contribuyeron a construir una manera de comprender la educación estrechamente relacionada con el trabajo, el desarrollo del país y las necesidades de la sociedad.
“De la tradición normalista heredamos la centralidad de la maestra y del maestro en la vida de las comunidades, la vocación pública y la convicción de que educar exige preparación rigurosa, presencia y compromiso”, señaló.
Esta perspectiva fue vinculada por López con los distintos caminos profesionales que hoy emprenden las y los graduados, desde el trabajo pedagógico con niñas y niños hasta la educación técnico-profesional, el desarrollo curricular y la evaluación, y el liderazgo y la gestión de instituciones educativas.
En esa línea, enfatizó que la formación recibida debe permitir a las y los nuevos profesionales ejercer la educación desde una perspectiva que combine conocimiento, reflexión, humanidad y sentido público.
“La educación puede ampliar horizontes, abrir oportunidades y transformar vidas cuando se ejerce con conocimiento, reflexión, humanidad y sentido público”.

Reconocimiento a la trayectoria y excelencia
Como parte de la ceremonia se realizó también la entrega de distintos reconocimientos destinados a destacar las trayectorias y el desempeño de integrantes de la comunidad del Departamento.
Entre ellos se entregó el Reconocimiento Alma Mater, distinción que busca relevar a estudiantes que durante su trayectoria se han destacado por su espíritu diferenciador y por reflejar los valores institucionales, así como por su compromiso y vínculo con la Universidad.
En esta oportunidad, recibieron el reconocimiento Carlos Alberto Díaz Palacio, del Programa Especial de Profesor de Estado para la Educación Técnico-Profesional, y Lía Fernanda Camilo de Alonso, de Pedagogía en Educación General Básica.
Asimismo, se entregó el Reconocimiento a la Excelencia Académica, destinado a quienes destacaron por su esfuerzo y responsabilidad durante su trayectoria formativa. Las distinciones recayeron en Valesca Zamora Prieto, del Magíster en Educación, mención Currículum y Evaluación; Javier Iván Ignacio Muñoz Uribe, del Programa Especial de Profesor de Estado para la Educación Técnico-Profesional; María José Inostroza Lara, de Pedagogía en Educación General Básica Mención Mixta B: Matemática/Ciencias Naturales y Jonathan Navarro Ruz, de Pedagogía en Educación General Básica Mención Mixta A: Lenguaje y Comunicación/Historia y Ciencias Sociales.
La jornada también contempló un reconocimiento a la trayectoria institucional, destacando a académicas que culminaron una etapa de trabajo y compromiso con la educación pública. En este marco, fueron reconocidas las profesoras Ana María Martínez Peiret y Carmen Gloria Galdames, por sus años de dedicación a la formación de futuras y futuros docentes, la supervisión de prácticas profesionales y su contribución al desarrollo del Departamento de Educación.

La tradición normalista como legado para las nuevas generaciones
En la ceremonia también intervino Fernando Vivencio Silva, presidente de la Asociación de Profesores Normalistas, quien destacó el legado de las escuelas normales en la formación docente chilena y la importancia de preservar aquellos principios que caracterizaron su propuesta educativa. En su discurso, relevó especialmente una concepción de la enseñanza que no se limita a la transmisión de conocimientos, sino que considera las dimensiones emocionales, sociales y humanas de niñas, niños y jóvenes.
Asimismo, recordó el trabajo que la organización de profesores normalistas ha desarrollado para mantener viva esta tradición y transmitir a las nuevas generaciones los valores asociados a ella. “El fin último de la educación era formar buenos ciudadanos y buenas ciudadanas”, señaló, planteando la necesidad de que la formación actual mantenga también el sentido humano de la educación.
Por otro lado, profesores y profesoras normalistas, quienes asistieron a la ceremonia compartieron con las nuevas generaciones parte de su experiencia y reflexiones sobre el ejercicio de la docencia tras ser consultados por los desafíos que enfrenta la educación actualmente.
Destacaron la importancia de comprender la educación como una labor que trasciende la transmisión de conocimientos y que requiere atención permanente a las dimensiones humanas y emocionales de quienes aprenden.
La profesora normalista Ana Luisa Cifuentes llamó a las nuevas generaciones a mantener una mirada integral sobre sus estudiantes y a no dejar de lado sus necesidades emocionales.
“El niño va a tener hartos años para saber, pero esa cosa que uno tiene que tomar al niño de todo, la parte emocional, todo, no dejarla en un lado”.
Por su parte, Héctor Morales relevó el papel de las y los docentes como referentes para sus estudiantes y para la sociedad, destacando la responsabilidad que implica ejercer esta profesión.
“El profesor, como faro en el mundo de la formación de la gente, siempre debe actuar con la razón, con la moral y con la verdad”.
Las palabras de los profesores normalistas dialogaron con uno de los principales énfasis de la ceremonia: la necesidad de comprender la educación desde una perspectiva integral, donde la formación académica se encuentre acompañada por el compromiso, la responsabilidad social y la preocupación por las personas.
De esta manera, la ceremonia de titulación no solo marcó el término de una etapa académica para las y los nuevos profesionales, sino que también constituyó un espacio para reconocer una historia de formación docente y proyectarla hacia el futuro.
Desde el Departamento de Educación, la jornada cerró con un mensaje de confianza hacia quienes comienzan ahora su trayectoria profesional, invitándoles a llevar consigo los aprendizajes construidos durante sus años de formación y a ponerlos al servicio de las comunidades educativas y del país.

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