Esta innovación educativa tuvo como propósito fortalecer las prácticas inclusivas en un establecimiento de educación media técnico profesional mediante capacitación docente y el rediseño de un protocolo institucional. La propuesta abordó desafíos asociados a la atención de estudiantes con necesidades educativas especiales y situaciones de desregulación emocional. Se destacó la importancia del trabajo colaborativo y el liderazgo pedagógico para promover una cultura escolar inclusiva.