La experiencia educativa presentada aborda el aumento de la violencia escolar tras la pandemia en un colegio, vinculada a problemas de socialización y salud mental. Mediante una metodología cualitativa de estudio de caso, se desarrollaron proyectos estudiantiles con actividades lúdicas, intervenciones en espacios, charlas y una unidad de salud mental. Los resultados muestran mayor violencia en estudiantes de 8º a 2º medio, asociada a falta de estrategias socioemocionales. Se concluye que promover espacios de diálogo, fortalecer la formación valórica e integrar la salud mental en toda la comunidad educativa son claves para mejorar la convivencia escolar y construir entornos más inclusivos y respetuosos.