En conversación con el programa Una Nueva Mañana de Radio Cooperativa, el Dr. Juan Silva, abordó críticamente la reciente medida de un colegio municipal que implementará inhibidores de señal para restringir el uso de celulares, tablets y relojes inteligentes en aulas, pasillos y recreos.
“Este tipo de iniciativas crean una burbuja dentro del colegio. El problema no es el celular en sí, sino cómo se usa. La escuela debe formar en el uso responsable de la tecnología, no castigar su presencia”, sostuvo el Dr. Silva, especialista en tecnologías aplicadas a la educación.
Durante la entrevista, el académico recordó que el propio Ministerio de Educación ha emitido orientaciones sobre el uso adecuado de celulares en el contexto escolar, e incluso ha actualizado recientemente los estándares de competencias digitales docentes. “Es una contradicción que se exija a los profesores desarrollar competencias digitales en los estudiantes si no pueden utilizar tecnología en la sala de clases”, enfatizó.
El Dr. Silva también advirtió sobre el riesgo de que estas medidas afecten negativamente a estudiantes en situación de vulnerabilidad, quienes muchas veces solo acceden a herramientas tecnológicas a través de sus teléfonos móviles. “Muchos colegios no cuentan con laboratorios de computación y el celular es la única puerta de entrada al mundo digital”, recalcó.
En su intervención, el académico llamó a no caer en posturas extremas, ni la prohibición total ni el uso libre e irrestricto, y propuso avanzar hacia un modelo de uso regulado del celular en el aula, con planificación docente, criterios pedagógicos claros y participación activa de las familias. “Este es un trabajo conjunto entre docentes, directivos, estudiantes y apoderados. Si en la escuela se prohíbe y en la casa se permite sin restricciones, el mensaje es contradictorio”, subrayó.
Finalmente, recordó que, pese a las lecciones que dejó la pandemia sobre la integración de tecnologías en la educación, muchas escuelas y liceos han regresado a modelos tradicionales, sin aprovechar las oportunidades pedagógicas que ofrecen los entornos digitales. “No basta con orientaciones escritas. Se requiere voluntad política, formación docente y liderazgo directivo para avanzar en el uso significativo de la tecnología en el aula”, concluyó.