En esa línea, la Dra. Loncon señaló que, “a pesar de los avances, falta mucho todavía para alcanzar la igualdad de derechos de las mujeres y las demandas de los diferentes feminismos, incluyendo la diversidad sexual; porque también existen mujeres diferentes, con historias, memorias y culturas distintas; porque los derechos que demandan las mujeres migrantes, indígenas y de las comunidades de disidencia sexual no son los mismos. Por ello hay mujeres que apelan a la SORORIDAD, es decir la hermandad en la lucha, en la solidaridad; mientras persistan estos valores será posible un futuro distinto, de lo contrario el riesgo es que el movimiento feminista se divida, y como siempre la elite, las más privilegiadas terminen imponiendo la misma agenda patriarcal y colonial que ha impedido reconocer los derechos a las mujeres más allá de la agenda de género”.
Además, desde la mirada intercultural, señaló que “desde la crianza en el feminismo comunitario e indígena mapuche, existe un relato desde la morenidad, de la lucha de las mujeres por la vida y por la dignidad de todas las personas y de la Mapu Ñuke, porque en ella vivimos todes, incluyendo las piedras, los cerros, las montañas, la hormiga, los animales y otros. Sólo un feminismo centrado en la humanidad en su conjunto y en la defensa de la Madre Tierra nos permitirá las transformaciones de fondo que hoy exige el movimiento de las mujeres y demás luchadores sociales en la comunidad local y global.
Puedes revisar la columna completa de la Dra. Elisa Loncon en el siguiente link.
Un llamado a las mujeres a educarse en comunidad
Por su parte, la Coordinadora General de Prácticas Profesionales, Dra. Constanza Herrera Seda, apunta a que la mujer asuma un rol más protagónico en la sociedad: “En nuestro país vivimos momentos de cambio, al mismo tiempo turbulentos y esperanzadores. En este Chile que, en apariencia despierta, las mujeres día a día seguimos siendo marginadas, discriminadas, maltratadas y asesinadas solo por el hecho de ser mujeres”, reflexionó.
“Quisiera en esta nueva conmemoración del Día Internacional de la Mujer, en primer lugar, destacar a todas aquellas mujeres que trabajan decidida y comprometidamente para hacer realidad en lo cotidiano una sociedad más equitativa, respetuosa de la diversidad y donde el buen vivir es posible para todas y todos”, agregó la Dra. Herrera.
“La educación constituye un arma fundamental para construir una sociedad libre de la violencia, las restricciones y la injusticia que nos impone la cultura patriarcal. En este 8 de marzo que se avecina, llamo a las mujeres de todas las edades, especialmente a formadoras, profesoras y estudiantes a educarnos en comunidad, en cada lugar, en cada esquina, para construir nuevos espacios y encontrar sentidos colectivos que nos permitan derribar prejuicios, repensar el sentido de nuestro rol en la sociedad y soñar juntas con la vida que queremos, una vida donde no falte ninguna”, finalizó.