Un estudio de la Fundación Sara Raier de Rassmuss, señaló que un 30% de los estudiantes de 1° y 2° básico ha aprendido lo adecuado para su nivel de desarrollo, mientras que un 42% de los niños están aprendiendo, pero a un ritmo más lento de lo normal, según publica Emol. Cifras alarmantes para la profesora de PEGB y Magíster en Comprensión Lectora y Producción de Textos, Ana Ramírez Balmaceda.
Si bien para la experta, estas cifras son preocupantes, señaló que es importante focalizarse más en el porcentaje de estudiantes que sí logró aprender en este contexto y las estrategias que tanto padres como profesores, realizaron para lograr este objetivo. Además, deslizó una crítica a las autoridades, sosteniendo que estos resultados eran predecibles, ya que el Gobierno no garantizó el acceso igualitario a herramientas adecuadas para el contexto de educación remota.
“No me centraría en el porcentaje de estudiantes que no logró alcanzar las habilidades de lectura y escritura inicial, porque es lo lógico, el Estado no garantizó las condiciones mínimas para que aprendieran a través de la educación a distancia, era una lamentable pero esperada consecuencia. Me centraría en el 30 por ciento que sí lo logró, ¿qué estrategias utilizaron los y las profesores para lograrlo?, ¿cómo les enseñaron a los apoderados o tutores a guiar el proceso lector a distancia?, ¿qué recursos educativos utilizaron?, ¿cómo evaluaron el progreso de la lectura durante el año?,¿cómo promovieron la comprensión lectora mediante la educación a distancia? Acorde a esa valiosa información, replicaría las buenas estrategias didácticas en lectura y escritura inicial el próximo año, que probablemente tendremos una educación mixta (presencial y virtual), donde debemos seguir considerando la modalidad a distancia como medio real para alcanzar los aprendizajes”, señaló la profesora Ramírez.
En esa misma línea, para la Magíster en Comprensión Lectora y Producción de Textos resulta altamente preocupante que la pandemia haya la desigualdad existente en la educación y que los niños y niñas tengan que aprender en contextos que presentan dificultades en materia socioeconómica.
“Es sumamente preocupante la alfabetización a nivel mundial. Al situarnos en Chile, claramente se han reproducido las desigualdades sociales en educación, ¿Cómo esperar que padres analfabetos logren enseñar a leer y a escribir a sus hijos e hijas?, ¿Cómo nuestras y nuestros estudiantes de primero básico se concentrarán en el aprendizaje de la lectura, si observan día a día a sus padres luchando por el pan de la mañana y con la incertidumbre de saber si al otro día seguirán vivos?, ¿Cómo esperar resultados esperanzadores en educación, si el estado no garantiza las condiciones para que las y los estudiantes de colegios municipales, cuenten con los recursos para la educación a distancia?”, dijo la experta.
Asimismo, sostuvo que, desde la neurociencia, para lograr aprendizajes apropiados se debe estimular el cerebro y destacó el trabajo realizado tanto por los padres y los profesores para que los niños y niñas hayan logrado adquirir conocimientos en este contexto.
“El lenguaje escrito no es un aprendizaje espontáneo, la neurociencia ha demostrado que el cerebro no se encuentra predispuesto para la lectura, sino que se adapta a través del reciclaje neuronal, esta adaptación surge ante los estímulos cognitivos, sociales, culturales y emocionales, ¿Cómo podría aprender a leer un niño o una niña, si no cuenta con un modelamiento explícito de su enseñanza, si no cuenta con estímulos culturales enriquecedores para el aprendizaje, si no cuenta con un ambiente letrado en sus hogares, si no cuenta con padres o tutores que guíen su proceso, si no cuentan con lo mínimo en estos tiempos, luz, computador e internet?. En el mejor de los casos de los colegios municipales, de padres que si contaban con internet para comunicarse por WhatsApp o videollamadas, los logros alcanzados fueron gracias a la dedicación de padres, como también de las y los profesores de Educación Básica en todo Chile. Las profesoras y profesores han dedicado todo el año a enseñarles a sus apoderados a leer a sus hijos e hijas, los nuevos profesores se encuentran en cada hogar de Chile, luchando día a día para que sus hijos e hijas logren alfabetizarse.
Retorno a clases presenciales
Uno de los temas más cuestionados por los y las profesoras es el eventual retorno a clases presenciales en los colegios. Si bien existe una importante cifra que ha pedido el regreso a las aulas (más de 1.500 colegios, según cifras del Mineduc) y considerando este estudio, que sostiene que un 88% de las y los estudiantes podría perder los aprendizajes de este año, sin clases presenciales, siendo el caso más grave el de los alumnos de bajos recursos, donde la cifra llega a un 95%, la profesora Ramírez es categórica en señalar que no se debe volver a las aulas hasta garantizar condiciones sanitarias apropiadas.
“Soy radical en decir que las y los estudiantes no deben volver a clases, si no cuentan con las condiciones sanitarias para su retorno. Nuestra sociedad, se está centrando en la crisis que vivimos, pero no en la búsqueda de solución, o bien en la solución más sencilla, tratar de continuar una educación tradicional, dentro de las cuatro paredes de un establecimiento educacional. Hoy en día se nos presenta un escenario educativo que invita a la transformación, no podemos seguir enseñando como lo hacíamos antes, nuestra didáctica no debe ser la misma, los tiempos de aprendizaje tampoco lo son, los recursos conllevan mayor exigencia y la escuela como tal, ya perdió protagonismo, vivenciamos que las salas de clases pueden llevarse a cabo de distintas formas”, dijo.
Y agregó: “Este año las y los docentes logramos aprender sobre educación a distancia, contamos ya con la experiencia para organizarnos el próximo año, por lo tanto, transformemos la educación, innovemos en nuestro currículum, si esperamos que todos los y las estudiantes alcancen los objetivos de aprendizaje de cada asignatura propuesto por los programas de estudio, estaremos muy equivocados, el desnivel conceptual, procedimental y actitudinal con el que llegarán los y las estudiantes será tremendo”.
Finalmente, la profesora Ramírez señaló, sobre el currículum escolar que “no se ajusta a esas necesidades, la priorización curricular tampoco se ajusta a los requerimientos actuales y definitivamente debemos repensar la educación, con el fin de garantizar inicialmente, contención a los niños y las niñas, trabajar profundamente la educación emocional y repensar qué habilidades y destrezas son necesarias hoy en día, más que alcanzar una determinada cifra de objetivos de aprendizaje por año, repensar qué necesita saber, saber hacer y ser el y la estudiante que vive una pandemia y que lucha por la sobrevivencia día a día. El año 2020 para las y los profesores fue de reconocer, estudiar, investigar, aplicar y reflexionar constantemente sobre educación, el próximo año debe ser para innovar y transformar, el Ministerio de Educación debe escucharnos y adecuarse a las nuevas necesidades, en virtud del crecimiento y aprendizaje real de millones de estudiantes que esperan y anhelan un mundo mejor, un mundo que los cuida, que los escucha, que les enseña y que los deja participar activamente”.
Fuente: Ana Ramírez Balmaceda.
Entrevista: Camila Vásquez – César Calquín.
Redacción: César Calquín.
Edición: Camila Vásquez.
Foto: Archivo.